En una reciente entrevista, el politólogo argentino Marcelo Gullo comparte sus ideas sobre la hispanidad y su importancia en el futuro de España y América Latina. Gullo, quien ha dedicado su carrera a investigar las relaciones de poder en el mundo hispanoamericano, sostiene que España no tiene nada que pedir perdón a América y critica la narrativa de la leyenda negra que ha prevalecido en la historiografía. Para Gullo, la llegada de los españoles a América fue una liberación de un contexto de opresión y barbarie, que incluye sacrificios humanos por parte de civilizaciones precolombinas. Esta perspectiva sobre la historia pone de relieve la necesidad de una reevaluación del legado español en América y aboga por un reconocimiento de la conexión entre ambas regiones.
Uno de los puntos centrales de Gullo es su argumentación de que el relato de la leyenda negra ha sido utilizado como una herramienta política por países como Inglaterra y Estados Unidos, que, en vez de derrotar a España en el campo de batalla, optaron por una guerra cultural que buscaba deslegitimar el legado español. Según él, esta narrativa ha sido internalizada incluso por los propios españoles, quienes han creído y perpetuado la historia que sus enemigos han narrado sobre ellos. Gullo señala que el rechazo a la religión católica que, según él, España llevó a América, es parte de un esfuerzo más amplio por desintegrar la identidad hispanoamericana y que las élites a menudo culpan a la colonización por los problemas actuales en sus países.
Gullo también critica a la cultura ‘woke’ moderna, calificándola como un ‘caniche’ de la oligarquía financiera que busca despojar a las naciones de su esencia y fe fundante. Afirma que, para destruir un pueblo, es fundamental despojarlo de su identidad cultural y espiritual. En este sentido, la narrativa de la leyenda negra ha servido a líderes populistas en América Latina, como Nicolás Maduro y Andrés Manuel López Obrador, quienes utilizan esta historia como justificación para sus políticas y fallas gubernamentales.
La discusión sobre la interdependencia entre España y América se convierte en un aspecto vital de la conversación, ya que Gullo argumenta que ambos son parte de un mismo pueblo que debe recordar su historia compartida. La independencia en América no fue un movimiento popular, sino que fue impulsada por las élites, y muchos de los indígenas defendieron el gobierno español. Para Gullo, el futuro de las naciones hispanoamericanas y de España yacen en un reconocimiento mutuo y en la consolidación de la Hispanidad como camino hacia un futuro compartido.
El futuro de esta hispanidad se enmarca en la crítica de Gullo a Europa, que describe como una ‘prostituta enferma’ en medio de una crisis moral y política, lo que contrasta con su visión de un futuro unificado entre España y América Latina. Gullo concluye que, si se quiere evitar repetir los errores del pasado, es fundamental que España despierte de su letargo histórico y reconozca la importancia de la hispanidad como un pilar para construir un futuro sólido y próspero en el contexto global.