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España · Análisis propio

Pegasus: los secretos del espionaje a España que apuntan a Marruecos e Israel

Nuevas revelaciones sobre el espionaje al Gobierno español destapan una cadena de cesiones a Marruecos que se remonta a 2021, evidenciando una grave vulnerabilidad en la soberanía nacional que interpela a toda la Hispanidad.

Redacción de HispaUnidad · 13 de septiembre de 2026

Pegasus: los secretos del espionaje a España que apuntan a Marruecos e Israel
Ilustración generada por HispaUnidad

El escándalo del programa de espionaje Pegasus en España ha adquirido una nueva y preocupante dimensión. Más allá de la crisis fronteriza en Ceuta, ahora se conoce que la primera víctima detectada en el Gobierno fue la entonces ministra de Exteriores, Arantxa González Laya, en abril de 2021. La ministra, tras confirmar la intrusión en su teléfono, lo entregó a la Secretaría General de Presidencia y nunca obtuvo respuesta. El silencio administrativo que siguió a su alerta es la primera pieza de un dominó que acabaría con un asalto masivo a la frontera y un drástico giro en la política exterior española.

La cronología es reveladora. El hackeo al móvil de la ministra Laya coincidió con la decisión de España de acoger por razones humanitarias a Brahim Gali, líder del Frente Polisario. Casi de inmediato, medios afines al régimen marroquí revelaron la presencia de Gali en un hospital español, desatando una crisis diplomática. Fuentes citadas por la prensa española sostienen que la filtración fue posible precisamente gracias al espionaje sobre la ministra. La represalia de Rabat no se hizo esperar: en mayo de 2021, permitió y alentó la entrada irregular de más de 10.000 personas en Ceuta, en un acto de presión sin precedentes. La crisis se saldó con la destitución de González Laya, interpretada como una concesión a Marruecos, y la posterior carta del presidente Pedro Sánchez reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, una ruptura con la postura histórica de España.

El patrón de apaciguamiento se extiende al ámbito judicial. La investigación sobre el espionaje a los teléfonos del presidente y varios ministros fue archivada por la Audiencia Nacional debido a la "falta de colaboración de Israel", país de origen de la empresa NSO, creadora de Pegasus. Más recientemente, ha trascendido que un fiscal español declinó recibir información de un confidente ligado a la inteligencia marroquí que ofrecía detalles sobre el caso. Estas decisiones, ya sea por cálculo político o por debilidad, proyectan una imagen de indefensión del Estado frente a la injerencia externa.

Este episodio no puede entenderse sin el contexto geopolítico global. El software Pegasus es una herramienta de una empresa israelí, y el Estado de Israel ha obstaculizado la investigación de un país socio. Por otro lado, la agresividad de Marruecos se vio reforzada por la decisión de la administración Trump en Estados Unidos de reconocer su soberanía sobre el Sáhara, un movimiento que alteró el equilibrio de poder en el Magreb en detrimento de los intereses españoles. La acción de Marruecos parece contar, como mínimo, con la pasividad aquiescente de sus poderosos aliados, Estados Unidos e Israel, cuyas políticas exteriores han mostrado históricamente una calculada frialdad, cuando no abierta hostilidad, hacia los intereses estratégicos de España y el mundo hispano.

Para la Hispanidad, el caso Pegasus es una severa advertencia. Demuestra cómo la soberanía de una de las principales naciones hispanas puede ser perforada por la tecnología de una potencia media (Israel), la presión de un vecino expansionista (Marruecos) y el aval de una superpotencia (Estados Unidos). Si el aparato de seguridad de un Estado miembro de la UE y la OTAN es vulnerable a este nivel de chantaje, ¿qué no podría ocurrir en otras naciones hispanoamericanas con instituciones quizás menos robustas? La dignidad de los gobernantes y la seguridad de las comunicaciones del Estado, pilares del bien común, quedan expuestas.

La soledad de España en esta crisis es sintomática de una carencia más profunda: la ausencia de una auténtica comunidad hispánica de naciones que se perciba a sí misma como un bloque con intereses compartidos. La inacción y el silencio del resto de líderes hispanos ante una agresión tan flagrante a la soberanía de uno de sus miembros revela una fragmentación que solo beneficia a los adversarios de la Hispanidad. La lección de Pegasus es clara: sin cohesión interna y sin solidaridad estratégica, cualquier nación hispana se convierte en un blanco fácil para la injerencia y la manipulación de potencias externas que medran en la desunión.

Por qué importa a la Hispanidad

El caso Pegasus demuestra la extrema vulnerabilidad de una nación hispana clave ante una red de presiones e injerencias extranjeras. Sirve como un aviso para toda Hispanoamérica sobre cómo la soberanía puede ser erosionada mediante la tecnología, el chantaje y la falta de solidaridad entre países hermanos. La debilidad de uno es la debilidad de todos.

Claves

  • 1El espionaje a la ministra de Exteriores en 2021 fue el detonante de la crisis con Marruecos y el posterior asalto a Ceuta.
  • 2La investigación judicial en España fue bloqueada por la falta de colaboración del Estado de Israel, origen del software Pegasus.
  • 3La cadena de cesiones de España ante Marruecos revela un patrón de debilidad que ha contado con el respaldo de Estados Unidos a Rabat.
  • 4La soledad de España en la crisis evidencia la falta de unidad estratégica en la Hispanidad, lo que la hace vulnerable a potencias externas.

Fuentes consultadas