Internacional · Análisis propio
Mearsheimer: el fin del ‘paraguas’ de EE. UU., un aviso a la soberanía hispana
El análisis del politólogo John Mearsheimer sobre la pérdida de control estadounidense en Oriente Medio desvela un patrón de alianzas frágiles y sobreextensión imperial. Es una advertencia crítica para Hispanoamérica, acostumbrada a orbitar bajo la influencia de Washington.
Redacción de HispaUnidad · 2 de octubre de 2026

El reputado académico John Mearsheimer, exponente de la escuela realista en relaciones internacionales, ha descrito un panorama donde Estados Unidos pierde progresivamente su capacidad para imponer su voluntad en el tablero mundial. Su análisis, centrado en la creciente tensión con Irán y contextualizado por la reciente retirada de Irak, no es solo una crónica de Oriente Medio, sino un espejo en el que Hispanoamérica debería mirarse con suma atención. Según el profesor de la Universidad de Chicago, la era del poder unipolar se desvanece, y con ella, la fiabilidad de las garantías de seguridad que Washington ha extendido por décadas a sus aliados.
El argumento central de Mearsheimer se apoya en el caso iraní. Sostiene que Estados Unidos, consciente de los enormes costes y riesgos de una confrontación directa, ha optado por una guerra económica de “máxima presión”. Sin embargo, esta estrategia tiene límites. Irán, que percibe la política estadounidense como una “amenaza existencial”, no tiene incentivos para capitular. Al contrario, es probable que responda con una escalada asimétrica, atacando infraestructuras energéticas clave en el Golfo Pérsico para recuperar su capacidad de negociación. Para Mearsheimer, el hecho de que las bases estadounidenses en la región se hayan vuelto extremadamente vulnerables a los misiles y drones iraníes es una prueba irrefutable de que el poder militar de Washington ya no es disuasorio ni omnipotente.
Esta situación revela una lección crucial para la América hispana. Durante más de un siglo, bajo la sombra de la Doctrina Monroe y sus sucesivas encarnaciones, numerosos países hispanoamericanos han condicionado su política de defensa y exterior a los dictados o al paraguas de Estados Unidos. Acuerdos de cooperación militar, la “guerra contra las drogas” o la subordinación a foros panamericanos liderados desde Washington han creado una dependencia estratégica. El análisis de Mearsheimer sobre el Golfo demuestra cuán precaria es esta apuesta: cuando los intereses de la potencia hegemónica cambian o su poder relativo disminuye, sus socios menores quedan expuestos y abandonados a su suerte. Arabia Saudí, según el académico, se enfrenta ahora a la disyuntiva de buscar un acuerdo con su rival, Irán, o desarrollar su propio arsenal nuclear, pues ya no puede confiar en su protector.
El concepto de “transferencia de cargas” (burden shifting) que describe Mearsheimer —la estrategia estadounidense de trasladar el coste de sus guerras a sus aliados regionales— es una constante del imperialismo anglosajón que Hispanoamérica ha sufrido repetidamente. Washington diseña las grandes estrategias, pero los pueblos hispanos a menudo han puesto los muertos y padecido la inestabilidad social y económica. Esta dinámica, heredera del providencialismo del “Destino Manifiesto”, permite a Estados Unidos mantener su hegemonía a bajo coste, externalizando las consecuencias de sus decisiones y perpetuando un orden regional que beneficia sus intereses, no necesariamente el bien común de las naciones hispanas.
El análisis de Mearsheimer introduce, además, una variable incómoda que rara vez se discute en los grandes medios. Sostiene que una distensión entre EE. UU. e Irán sería lógica y posible, pero se ve bloqueada por la influencia de Israel, cuyo gobierno, afirma, está “empeñado en destruir Irán”. Según sus palabras, el Estado israelí “nos arrastró a esta guerra” y su lobby ejerce una influencia tan “enorme” sobre la política exterior estadounidense que “está muy cerca de controlarla”. Desde una perspectiva hispanista, este hecho es alarmante. Demuestra cómo la agenda de un tercer país puede condicionar las acciones de la superpotencia y generar ondas de inestabilidad global —desde crisis energéticas hasta conflictos indirectos— que afectan directamente los intereses económicos y la seguridad de los ciudadanos hispanos.
Ante este escenario de reconfiguración global, la pasividad de los líderes hispanos resulta preocupante. El fin del momento unipolar estadounidense no debe ser una invitación a cambiar de patrón —buscando en Pekín o Moscú el amparo que antes se encontraba en Washington—, sino una oportunidad histórica para la emancipación y la unidad. La inacción y la fragmentación solo perpetúan la vulnerabilidad. Es imperativo que las naciones hispanas superen sus recelos y construyan un bloque soberano, con una voz propia y una agenda centrada en los intereses compartidos de sus casi 600 millones de habitantes.
El camino no reside en el sálvese quien pueda de los nacionalismos aislados, sino en la articulación de una verdadera comunidad de naciones. Un proyecto fundamentado en la solidaridad y la subsidiariedad, que ponga el bien común de nuestros pueblos por encima de los cálculos estratégicos de potencias ajenas. La Hispanidad, como comunidad histórica y cultural, posee los cimientos para edificar este proyecto: una lengua común, una matriz jurídica y espiritual compartida y una historia entrelazada. La advertencia de Mearsheimer es, en última instancia, un llamado a la madurez: o la América hispana asume la responsabilidad de su propio destino, o seguirá siendo un peón en los juegos de poder de otros.

Por qué importa a la Hispanidad
El ocaso de la hegemonía estadounidense, analizado por Mearsheimer, no es un asunto geopolítico lejano. Desafía directamente las bases de la seguridad y la política exterior de las naciones hispanoamericanas, evidenciando los peligros de la dependencia de Washington y la urgencia de construir una soberanía regional real a través de la unidad.
Claves
- 1John Mearsheimer sostiene que EE. UU. pierde su capacidad de control global, como demuestra su fallida estrategia de contención a Irán.
- 2Los aliados de Washington, como Arabia Saudí, ya no pueden confiar en su 'paraguas de seguridad', lo que les obliga a buscar nuevas alianzas o su propia disuasión.
- 3Esta dinámica sirve de advertencia a Hispanoamérica sobre los riesgos de subordinar su soberanía a una potencia cuyos intereses son cambiantes.
- 4El análisis expone cómo la inacción de los líderes hispanos ante la necesidad de unidad perpetúa la vulnerabilidad del continente en el nuevo orden multipolar.
