Asociación · Análisis propio
La Hispanidad se defiende en Bruselas: Prada, Zunzunegui y Aita
HispaUnidad presenta el vídeo del histórico debate en el Parlamento Europeo donde, por primera vez, se analizó la Leyenda Negra y se reivindicó el legado común de los pueblos hispanos.
Redacción de HispaUnidad · 19 de octubre de 2026

HispaUnidad presenta el vídeo de una mesa redonda que marca un antes y un después en la defensa de nuestra herencia compartida, celebrada recientemente en el Parlamento Europeo bajo el título «Más allá de la Leyenda Negra: Hispanidad y puente entre la Unión Europea e Hispanoamérica». Por primera vez en la historia de las instituciones comunitarias, un panel de expertos abordó de frente la matriz de propaganda antiespañola y sus efectos a ambos lados del Atlántico.
La iniciativa, convocada por la eurodiputada Nora Junco, pone en evidencia un hecho incómodo pero revelador: en más de cuarenta años de presencia española en Bruselas, ninguno de los grandes partidos políticos había promovido un acto de similar naturaleza. Este dato obliga a una reflexión serena sobre la pasividad de las élites políticas hispanas a la hora de defender un patrimonio que es de seiscientos millones de personas. Han tenido que ser voces surgidas al margen de las grandes maquinarias institucionales quienes rompieran este silencio.
En el coloquio, que la asociación ofrece íntegro a sus lectores, participaron tres de los más lúcidos divulgadores del hispanismo actual. El escritor español Juan Manuel de Prada desgranó el origen de la Leyenda Negra, argumentando que su raíz última no es meramente política, sino teológica. Prada sostiene que el odio a España nace del *odium theologicum* de la Reforma protestante contra la Monarquía Católica, campeona de la Contrarreforma. Este componente religioso explica, a su juicio, por qué la propaganda no cesó cuando España perdió su hegemonía militar, e incluso fue reactivada por Estados Unidos a finales del siglo XIX para justificar su guerra imperialista contra una España ya debilitada. La denigración, señaló, no se limita a la historia, sino que se extiende a las producciones culturales hispanas, como el arte barroco, calificado de «degenerado» por sus detractores.
Desde México, el historiador y escritor Juan Miguel Zunzunegui ofreció un análisis demoledor sobre la construcción política del pasado en su país. Zunzunegui afirmó que el México moderno «se basa en una mentira», el mito de la «conquista». Explicó que este relato no existió durante el Virreinato y que fue forjado en el siglo XX por los gobiernos post-revolucionarios, de inspiración marxista y nacionalista, como una herramienta de control social. El objetivo, según Zunzunegui, es muy claro: culpar a Hernán Cortés y a la España de hace quinientos años de los problemas actuales de corrupción, desigualdad y pobreza, eximiendo así de responsabilidad a las élites locales que han gobernado el país desde su independencia. Recordó que el nacimiento de México no fue una conquista, sino la alianza de múltiples pueblos indígenas con los españoles para liberarse de la tiranía mexica y sus sacrificios humanos. Lo que hoy se ama de México —su gastronomía, su arte, sus ciudades, su fe— es fruto de ese encuentro civilizatorio mestizo. Zunzunegui contrapuso el modelo hispano, que construyó 23 universidades y una civilización, con el modelo depredador de otros imperios europeos.
Completó el panel el comunicador peruano Rafael Aita, conocido como «Capitán Perú». Presentado como autor de «Los incas hispanos», su intervención se centró en desmontar la narrativa de la confrontación para recuperar la historia de alianzas, mestizaje y vínculos que forjaron el Perú virreinal y que el indigenismo político contemporáneo busca borrar. Su perspectiva complementa la visión continental de que la Hispanidad fue un proyecto de construcción compartida y no de simple extracción, a diferencia del colonialismo practicado por la anglosfera.
Este debate en Bruselas, impulsado por la sociedad civil, no es un mero acto académico. Es un gesto de soberanía cultural que interpela directamente a los líderes políticos y económicos del mundo hispano. Demuestra que la batalla por el relato histórico es fundamental para construir un futuro de cooperación y respeto mutuo, basado en la verdad y no en mitos que solo benefician a quienes promueven la división o a potencias ajenas a nuestros intereses comunes.

Por qué importa a la Hispanidad
Importa a la Hispanidad porque es la primera vez que la defensa de nuestra historia común y la refutación de la Leyenda Negra se articulan en el corazón institucional de Europa. Este acto proporciona argumentos sólidos a los hispanoamericanos para cuestionar los relatos de división impuestos por élites locales y por la anglosfera, y demuestra que la unidad hispana se puede y se debe construir también desde el frente cultural e intelectual.
Claves
- 1Por primera vez, un debate sobre la Leyenda Negra y la Hispanidad llega al Parlamento Europeo.
- 2El origen del odio a España tiene una profunda raíz religiosa y teológica, no solo política.
- 3La narrativa de la «conquista» es un mito político del siglo XX para exculpar a las élites hispanoamericanas actuales.
- 4El modelo histórico hispano, constructor de civilización, se diferencia radicalmente de otros colonialismos depredadores.
