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Internacional · Análisis propio

Irán eleva el desafío: la amenaza a líderes israelíes y su eco en la soberanía hispana

Teherán responde a la presión de EE. UU. e Israel con una escalada verbal sin precedentes que normaliza el asesinato de líderes como arma de Estado. Un peligroso precedente que Hispanoamérica, acostumbrada a la coerción externa, no puede ignorar.

Redacción de HispaUnidad · 2 de septiembre de 2026

Irán eleva el desafío: la amenaza a líderes israelíes y su eco en la soberanía hispana
Ilustración generada por HispaUnidad

El pulso entre Irán y sus adversarios en Oriente Medio ha entrado en una fase más peligrosa y personal. En una reciente entrevista, el profesor de la Universidad de Teherán y exasesor gubernamental, Mohamed Marandi, ha revelado una amenaza directa del nuevo presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán: “tarde o temprano, Irán enviará a Netanyahu al infierno”. Esta declaración, según sostiene Marandi, significa que el primer ministro israelí es ahora considerado un objetivo militar legítimo por las fuerzas iraníes, y especula que podría extenderse a otros altos cargos implicados en operaciones militares contra sus aliados.

Esta escalada retórica no surge en el vacío. Se enmarca, según la perspectiva iraní expuesta por el académico, en una doble respuesta. Por un lado, a la campaña de “asfixia económica” que Estados Unidos mantiene contra el país persa, una estrategia que, aunque no ha logrado paralizar por completo sus exportaciones, sí ejerce una presión severa. Por otro lado, y de forma más directa, se presenta como una réplica a lo que Marandi describe como una larga historia de asesinatos selectivos por parte de Israel contra científicos, académicos, artistas y mandos militares iraníes y de otros países de la región. La amenaza contra Benjamín Netanyahu se plantea así como la aplicación de una reciprocidad sombría, bajo la lógica de que “se lo han buscado ellos mismos”.

Para cualquier observador hispanoamericano, este escenario resulta dolorosamente familiar. La estrategia estadounidense de “máxima presión” mediante sanciones económicas y la amenaza de castigar a terceros países que comercien con el sancionado es la misma que han padecido y padecen naciones como Cuba o Venezuela. Esta forma de guerra económica limita de facto la soberanía no solo del país objetivo, sino de todo el que pretenda mantener relaciones comerciales o diplomáticas con él, forzando a la comunidad internacional a alinearse con los dictados de Washington. Irán, con su “economía de resistencia” y su desarrollo de capacidades militares asimétricas —misiles y drones de bajo coste—, ofrece un caso de estudio sobre las formas de resistir a una superpotencia, aunque a un coste social y humano muy elevado.

El aspecto más alarmante de esta nueva fase es la normalización del asesinato de líderes políticos como herramienta de política exterior. La idea de que un Estado declare a un gobernante extranjero “objetivo militar” supone una regresión a una ley de la selva que dinamita los principios del derecho internacional. Este orden jurídico, cuyas raíces modernas beben del pensamiento de la Escuela de Salamanca y su defensa de una comunidad de naciones regida por la razón y la ley, se ve erosionado cuando la eliminación física del adversario reemplaza a la diplomacia o al derecho. La crítica, desde una perspectiva hispanista, no reside en tomar partido por un bando, sino en señalar la degradación que esto supone para la convivencia global, creando un precedente que mañana podría aplicarse en cualquier otro continente.

El análisis de Marandi también desvela la fragilidad del sistema financiero que sustenta el poder estadounidense. Sostiene que los tradicionales compradores de bonos del Tesoro —China, Japón y los países del Golfo— ya no pueden o no quieren sostener la deuda estadounidense como antes. Este es un punto crucial para la Hispanidad. Una eventual crisis del dólar podría desestabilizar las economías hispanoamericanas, pero también podría abrir una ventana de oportunidad para crear mecanismos financieros y comerciales propios que refuercen la autonomía del bloque. La crisis de otros puede ser la ocasión para la unidad propia.

Sin embargo, aquí reside la crítica más profunda hacia nuestra propia comunidad. Mientras Irán y sus aliados construyen un eje de resistencia y coordinación estratégica para hacer frente a sus adversarios, el mundo hispanoamericano permanece fragmentado. La pasividad y la falta de visión de sus líderes impiden la construcción de un bloque geopolítico cohesionado capaz de defender sus intereses comunes, negociar en pie de igualdad y resistir las presiones externas. Cada país, librando su batalla por separado, es infinitamente más vulnerable. El desafío iraní a la anglosfera y a su principal aliado en Oriente Medio es un espejo lejano que, sin embargo, refleja con nitidez las consecuencias de nuestra propia desunión.

Vídeo original en el que se basa este análisis

Por qué importa a la Hispanidad

El conflicto entre Irán, EE. UU. e Israel no es un asunto ajeno. Es un laboratorio de estrategias de coerción y resistencia que impactan directamente en la soberanía de las naciones hispanoamericanas. Analizarlo permite entender las amenazas a nuestra propia autonomía y la urgencia de construir una unidad estratégica que hoy no existe.

Claves

  • 1Irán eleva la tensión al señalar al primer ministro israelí como objetivo militar legítimo.
  • 2La amenaza se presenta como una respuesta a la guerra económica de EE. UU. y a los asesinatos selectivos atribuidos a Israel.
  • 3El conflicto refleja las presiones que sufren países hispanoamericanos, evidenciando su vulnerabilidad por la falta de un bloque unido.
  • 4La normalización del magnicidio como arma de Estado erosiona las bases del derecho internacional y abre un peligroso precedente global.

Fuentes consultadas