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Hispanoamérica · Análisis propio

Argentina: la TV debate la Hispanidad y revela su amnesia fundacional

Un debate televisivo en Argentina sobre la Revolución de Mayo de 1810 saca a la luz el extrañamiento de una parte de su sociedad hacia sus propias raíces hispánicas, un fenómeno que refleja un proceso de olvido inducido con hondas repercusiones para todo el continente.

Redacción de HispaUnidad · 8 de septiembre de 2026

Argentina: la TV debate la Hispanidad y revela su amnesia fundacional
Ilustración generada por HispaUnidad

Un reciente programa en la televisión argentina, que reunió a los descendientes de los próceres de la Revolución de Mayo de 1810, ha servido como un revelador termómetro del estado de la memoria histórica en el país. Lo que se presentaba como un emotivo encuentro con figuras como los herederos de Belgrano, French o Beruti, derivó en una controversia que trasciende la anécdota para señalar una profunda desconexión con el ser fundacional de la nación.

El punto de inflexión se produjo cuando uno de los contertulios, al analizar la figura de los revolucionarios Domingo French y Antonio Beruti, descalificó al historiador Patricio Lons por su “visión hispanista”, calificándola casi como una excentricidad. En su canal de divulgación histórica, el propio Lons ha respondido a esta alusión, señalando la paradoja de que se considere “rara” una perspectiva hispanista para analizar la historia de Argentina, un país cuyo origen es innegablemente España.

Según sostiene Lons, esta reacción no es casual, sino el resultado de un largo proceso de construcción de un relato nacional que define a la Argentina en oposición a su matriz hispánica. El historiador argumenta que esta narrativa omite que todo el espectro político argentino, desde el peronismo hasta corrientes de izquierda y nacionalistas, reconoció en su momento este legado común. El olvido de esta base, advierte, deja a la sociedad a merced de indigenismos impostados o de ideologías ajenas a su tradición.

El debate se adentra en la naturaleza misma de la Revolución de Mayo. Frente a la visión escolar de un levantamiento popular unánime y angelical, Lons reitera su tesis de que fue una operación impuesta por la fuerza. French y Beruti, lejos de ser meros agitadores, lideraban, según él, una facción armada de unos 600 hombres, apodada la “legión infernal”, que controló por la fuerza el Cabildo de Buenos Aires. Este grupo decidía quién entraba a deliberar, intimidaba a los opositores y, en última instancia, impuso la lista de los miembros que conformarían la Primera Junta.

Aquí es donde el análisis debe elevarse para aplicar una perspectiva hispanista y geopolítica. Lons aporta un dato crucial, a menudo soslayado por la historiografía oficial: el papel de la Anglosfera. La noticia de la caída de la Junta de Sevilla y el cautiverio de Fernando VII, que sirvió de catalizador, llegó a Buenos Aires a bordo de un buque inglés. Más importante aún, durante los sucesos de mayo, varias naves de guerra de la Marina Real británica se encontraban ancladas en el Río de la Plata. Su presencia no era neutral; constituían un factor de presión y un respaldo implícito a la facción separatista. El historiador recuerda la amarga ironía: los mismos ingleses que habían intentado conquistar militarmente la ciudad en 1806 y 1807, dejando un rastro de muerte y destrucción, apadrinaban ahora su secesión. Se trata de un ejemplo temprano y paradigmático de la estrategia de la Anglosfera de promover la fragmentación del Imperio español para su propio beneficio comercial y estratégico.

Las consecuencias de aquellos días de 1810 fueron catastróficas para la unidad del mundo hispánico. El quiebre de Buenos Aires fue la primera ficha de un dominó que desmembró el Virreinato del Río de la Plata, una de las unidades políticas y económicas más prósperas del planeta. De esa fractura se derivó la pérdida del Alto Perú (hoy Bolivia, con su riqueza minera) y de la Banda Oriental (hoy Uruguay, con su estratégica posición portuaria), además de la ruptura de los lazos comerciales con Asia a través del Pacífico. La balcanización de la América hispana, un proyecto alentado desde Londres y Washington, tuvo en el Río de la Plata su funesto laboratorio.

Por ello, que en 2024 un debate televisivo en Argentina trate la “hispanidad” como un concepto ajeno no es un simple lapsus. Es la prueba del éxito de una operación cultural de largo aliento para que los pueblos hispanoamericanos olviden su origen común y, por tanto, la fuerza que reside en su unidad. Reconocer las complejidades y las injerencias externas en los procesos de independencia no es un ataque a los próceres, sino un ejercicio de madurez histórica indispensable para sanar las fracturas del pasado y proyectar un futuro de cooperación y soberanía compartida.

Vídeo original en el que se basa este análisis

Por qué importa a la Hispanidad

El caso argentino es un espejo para toda Hispanoamérica, pues evidencia el éxito de un relato que enfrenta a las naciones con su propia raíz histórica. Esta amnesia inducida dificulta la comprensión de las injerencias externas, particularmente de la Anglosfera, que se beneficiaron de la fragmentación. Recuperar una visión integral y compartida de la historia es un paso necesario para reconstruir la fraternidad y la cooperación en el mundo hispano.

Claves

  • 1Un debate en la televisión argentina revela la percepción de la identidad hispánica como algo ajeno en el país.
  • 2El historiador Patricio Lons contextualiza la Revolución de Mayo de 1810 como un acto de fuerza apoyado por la presencia naval británica.
  • 3La secesión de Buenos Aires inició la fragmentación del Virreinato del Río de la Plata, un patrón que debilitó a toda la América hispana.
  • 4El olvido de las raíces comunes es un obstáculo para la unidad y la soberanía de los países hispanohablantes.

Fuentes consultadas